Pedro Sánchez
acaba de formar el gobierno más numeroso desde 1981 : dieciocho ministerios y cuatro vicepresidencias. Nada extraño para
un nacido bajo el signo de la rata, que ama los grupos y la multitud
caótica en la que se siente el protagonista gracias a sus dotes de
organizador.
Hay quien
piensa, no obstante, que el astuto líder socialista trataría así
de aislar a los ministros y vicepresidente morados, que tendrán que
hacerse valer en un consejo repleto de técnicos de mayor edad y
experiencia sectorial y que verán las competencias de sus
ministerios repartidas por causa del aumento de carteras.
Nuestro
análisis detallado del horóscopo chino de las vicepresidencias
redunda en la idea de que Sánchez ha elegido a personas fuertes y
duchas en el liderazgo quizá con la intención de contener, de
restar protagonismo o simplemente de controlar a Iglesias, cuyo
signo, el caballo, ya hemos comentado aquí. (1)
En efecto, el
caballo es en general un líder fuerte, con mucha determinación y
magnetismo. Hay que señalar que su característica principal es la
de ser un gran mediador y comunicador capaz de reunir voluntades
heterogéneas, que vive, no obstante, devorado por una ambición
difícilmente realizable o que se encuentra más allá de sus
posibilidades. ¿O ya no se acuerdan de lo del asalto de los cielos ?
Auguro que su
colaboración con la casta bipartidista a la que tanto criticaba le
permitirá solucionar los problemas de inestabilidad financiera a los
que los nacidos bajo este signo se enfrentan rutinariamente. Si el
enganche económico no basta para tener controlado al líder morado,
el presidente lo ha rodeado, como apuntaba más arriba, de fuertes
compañeros de moqueta : El gayo y el mono, que son Teresa
Ribera y Carmen Calvo, y Nadia Calviño respectivamente.
Del gayo ya
hemos hablado someramente en estas lineas (2), y podemos subrayar su
carácter trabajador y obstinado, pero pesimista ; el gayo es un
administrador natural de la sociedad que se enriquece lentamente a lo
largo de su vida, y que por ello, recomendamos como líder o
administrador de toda organización. En el caso de la videpresidencia
de Ribera y Calvo, Sánchez ha fiado el encargo a personas
incansables -o cansinas, según como se vea- dotadas de criterio
propio en las que se puede delegar y confiar plenamente. Pero que
tenga cuidado Sánchez, porque lo cortés no quita lo valiente, y el
gayo es más tenaz que inteligente, por no decir que es poco avispado
e incapaz de relacionar ideas.
Respecto al
mono -Nadia Calviño-, se trata de un líder cálido y agradable que
esconde su lado dictatorial ; un vende-soluciones prisionero de
su propia idea que si tiene éxito, será capaz de colmar sus altas
aspiraciones, y si fracasa, se convertirá en el típico brasas que
siempre tiene la solución, pero que nadie escucha.
En este caso, más bien parece que Nadia Calviño está colmando sus
« altas aspiraciones », y desde que abandonó la Comisión
Europea -en la que tampoco es que volara bajo- no ha parado de
demostrar que la principal habilidad del mono es inspirar confianza.
Desde luego a Sánchez se la ha inspirado, y todo indica que
esa será su principal misión como vicepresidenta de lo económico : Inspirar confianza a los mercados que puedan haberse asustado con la
llegada de este gobierno de coalición que ilusiona e inquieta a
partes iguales.
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