Por la noche todos los gatos son pardos, se dice.
Pero cuando llega la luz, a excepción de los totalmente negros, blancos o grises, ni son todos pardos, ni tienen un solo color. En realidad, la mayoría de los gatos aparentan manchas variadas de hasta tres tonos diferenciados. Suelen más bien tener colores uniformes, pero ricos en matices. Así pues, primera conclusión : En general, los gatos no son pardos; los hay grises, sí ; también blancos, negros y con colores variados.
Quizá un individuo que sólo haya vivido de noche podría llegar a la confusión de créer que, literalmente, todo los gatos son pardos, e incurriría en una simple confusión motivada, a no ser que tal sujeto tratara sucesivamente de convencernos a los demás de que sólo los pardos son gatos de verdad.
Los periodistas, como los gatos, también tienen un pelaje de tonos dispares, a menudo con colores predominates a simple vista: los hay rojos o rosas, verdes y amarillistas... Y si sería ridículo tener por cierto que solo los gatos que son pardos, son gatos, y que los demás son meros « pseudo-gatos », también lo sería considerar que únicamente los periodistas de uno u otro color son verdaderos periodistas.
No faltará gente que, asqueada de tanto oir hablar de los malvados medios, meta en el mismo saco de manera irremisible el oficio del periodismo y la manipulación de las masas, y lo harán cegados por una perpetua noche mental en la que más que suposición o refrán, es certeza absoluta, « verdad verdadera », que todos los gatos son pardos. Esto puede pasarle al ciudadano anónimo, y en principio no lesiona ningún derecho. Pero un político con cargo institucional no debería hacer alarde de daltonismo absoulitsta y tratar de convercernos de que sólo los pardos, son realmente gatos.
En una entrevista para La Sexta del año 2014 Pablo Iglesias decía que « si fuera presidente del gobierno tendría que dar la cara en los medios de comunicación ; si la forma de dar la cara es participar en un programa como colaborador, presentar el programa u otra [opción], eso habría que discutirlo ».
Jordi Évole, que era el entrevistador, le preguntó a continuación: « ¿Pero te imaginas, Pablo Iglesias presidente del gobierno con su programa semanal en televisión, o mensual, de « hoy el presidente responde » ? E Iglesias concluyó : « Hostia... es que eso molaría... Es que eso molaría... Es decir, dar la cara... No sé ; un presidente del gobierno que se junta cada mes con cinco periodistas así cabrones como tú en lugar del rollo de ahora de pantalla de plasma o rueda de prensa con dos preguntas de los colegas... Hostia, igual sí...».
… O igual no.
Igual tiene que tiene que hacerse de día y que entre un poco más de luz en las mentes de algunos, para que se deje claro que los gatos no son todos pardos, que no existen ni los pseudo-gatos, ni los gatos carbrones, ni por deducción, los gatos buenos. Gatos, a fin de cuentas, son eso: GATOS ; seres curiosos que maullando, buscan la pierna del que les da de comer para frotarse, y una vez que han saciado su hambre, salen en su ronda nocturna a buscar movimiento entre las zarzas, y vuelven con alguna presa entre los dientes con la que juguetean hasta hacerla morir poco a poco para su goce y animosidad.
En fin... Lo más recomendable para los políticos que quieran generar polémicas, es que las restrinjan cuando menos, a las competencias y áreas que conciernen a sus cargos.